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“Entonces dio voces, diciendo: ¡Jesús, Hijo de David, ¡ten misericordia de mí! Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí!”
S. Lucas 18:38-39 RVR1960
¿Cuántas veces has sentido ganas de rendirte frente a una situación que te oprime? Hay hombres en la biblia que nos enseñan a no rendirnos, aun cuando las circunstancias no nos sean favorables, un ejemplo inspirador es el ciego Bartimeo, Jesús pasó por su lado y él clamó por su sanidad, Jesús siguió de largo pero el ciego pasó por alto esta aparente indiferencia y siguió clamando con más fuerza, al ciego Bartimeo no le importó esta actitud de Jesús, no se resintió, no dijo: ¿Por qué me hace esto?, yo pensé que tenía más amor hacia mí. Este hombre sabía quién era Jesús, él sabía de su poder por eso insistió y no se rindió ante su situación hasta recobrar su visión. Cuando tú sabes quién es Dios para ti jamás te vas a rendir hasta que no seas escuchado por Él. Puede que hoy mismo estés atravesando una situación que atormenta tu vida, sientes que tu clamor no tiene respuesta, que Dios te ha ignorado, que no eres importante para Él, tienes que saber que Él nunca echa fuera a los que le buscan, entonces frente a ésta gran verdad tú vas a seguir insistiendo y pronto verás la respuesta de Dios sobre tu vida. Él conoce lo que te pasa, Él conoce el motivo de tu desesperación y tristeza, Él sabe lo que estás viviendo confía en Él y ten la esperanza que pronto experimentarás el poder De Dios sobre tu vida trayendo respuesta a tus necesidades.
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio