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¡Shalom!


Dios nos espera con los brazos abiertos y nos ofrece oportuno socorro en medio de la tormenta, descansemos confiadamente en Él.

“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” Hebreos 4:16

Una de las grandes barreras para que una persona se acerque a Dios confiadamente es la desconfianza, porque a veces se piensa que Dios está tan lejano de nosotros a tal punto que no oye nuestras oraciones, sumado a que no es fácil pedir a Dios a quién no lo vemos físicamente. Todo esto se puede superar cuando se tenga la convicción que somos hechura de sus manos y que hemos sido comprados por su sangre bendita derramada en la Cruz del calvario, esto nos dice que somos especiales para Él, y como tal, podemos acercarnos a Él en cualquier momento de nuestra vida y bajo cualquier circunstancia. 

Que privilegio para nosotros que podamos “conversar” con nuestro Creador y Salvador y contarle los secretos más íntimos de nuestro corazón, contarle de nuestros temores, desconfianza, desánimo tristeza, pero también acerca de nuestros planes y proyectos. ¡Acerquémonos confiadamente a su presencia, Él nos está esperando, su socorro es oportuno, jamás seremos rechazado y descansemos en Él ante cualquier tormenta que está arreciando hoy!

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio