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¡Shalom!


Vivamos confiando en Jesús y en el futuro veremos el fruto de nuestra integridad

“Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto a su tiempo y su hoja no cae; y todo lo que hace prosperará.” Salmos 1:3

 

Los beneficios de la integridad están al alcance de quien los desea y está dispuesto a vivirla, El Salmista compara al hombre íntegro con el árbol que da fruto y todo lo que hace prosperará. La bendición que tenemos como "árboles de Dios" es que estamos destinados a crecer, llevar fruto y prosperar, eso dice la Palabra y la creemos. Estoy seguro que siempre habrá corrientes de agua a nuestro favor que nos mantendrán con vida en cualquier desierto que nos toque pasar.

Esta es nuestra herencia: que aun en el desierto estamos destinados a crecer, no hay secreto que ignoremos para que esto suceda: Vivamos y andemos en su presencia, vivamos y andemos en el Río de Dios. Estamos convencidos que de la mano de DIOS  no hay desierto que nos seque, no hay desierto que nos consuma.

 Si en el lugar donde estás, en este momento sientes que las aguas están estancadas en tu vida, no sientes el refrigerio del Espíritu de Dios, sientes que no estás creciendo espiritualmente y que tus raíces se van muriendo, que no estás dando fruto, que te sientes estéril y tus hojas se caen, entonces ha llegado el TIEMPO Y MOMENTO que levantes tu mirada y vuelvas al que tú sabes que es fuente inagotable de "Agua viva": Jesucristo Nuestro Salvador y Señor, ¿Quién no crece en el desierto con Él? ¿Quién no da fruto en el desierto con Él? ¿Quién no prospera en el desierto con Él?

“En las alturas abriré ríos y fuentes en medio de los valles, abriré en el desierto estanques de agua, y manantiales de aguas en la tierra seca”. (Isaías 41:18)

¡Vivamos y andemos en el Señor, confiando que cada día veremos el fruto de nuestra integridad!

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio