¡Shalom!


“Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.” Santiago 3:2

Hay que prestarle atención a lo que dice el apóstol Santiago en relación al cuidado de nuestras palabras, él da por sentado que “Todos ofendemos muchas veces”. Tal vez no te propones ofender pero sin darte cuenta dijiste algo que ofendió a otra persona, es que como seres humanos somos tan sensibles y muchas veces tus palabras o dichos son tomadas de otras manera alejándose del propósito original con la que las dijiste y sin que sea tu intención afectaste a la otra persona. Por eso nunca debes decir algo cuando tus emociones se desbordan porque serás presa fácil de tus impulsos desenfrenados.

El apóstol Santiago sigue diciendo “Si alguno no ofende en Palabra, éste es varón perfecto”. PERFECTO,  en la Biblia PERFECTO se refiere a una persona madura, completa, integra y correcta porque la PERFECCIÓN ABSOLUTA  solo pertenece a Dios.

Quiero hacerte recordar que nuestras palabras la podemos usar para bendecir o maldecir. Si Jesús vive en tu corazón entonces el resultado de tus palabras serán siempre para alentar, edificar, inspirar, restaurar y ayudar,  pero nunca para maldecir, criticar, chismear, murmurar ni mucho menos destruir. “Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, BENDECID a los que os maldicen...”  S. Mateo 5:44(a)

“Les digo lo siguiente: el día del juicio, tendrán que dar cuenta de toda palabra inútil que hayan dicho.” Mateo 12:36 NTV

A partir de hoy pon atención a lo que dices,  es mi anhelo que seas un cristiano “PERFECTO” en amor que se reflejen cada día en tus palabras, date cuenta que muchas veces tus palabras lastiman a los seres que más amas y que están junto a ti, como: Padres, hijos, esposo, esposa, amigos, hermanos, etc. Te insto que empieces a bendecir a tus seres queridos y a todos en general incluidos a los que te maldicen. ¡Empieza andar en la PERFECCIÓN y disfrutarás de lo bueno que digas”

 

Los amamos
Hernando y Mary Aparicio
Pastores: Iglesia del Nazareno Avivamiento y Fuego.

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio