¿Quieres leer con música?

Dale Play

¡Shalom!


A su debido tiempo Dios traerá respuesta a tu necesidad

“Con paciencia esperé que el SEÑOR me ayudara, y él se fijó en mí y oyó mi clamor. Me sacó del foso de desesperación, del lodo y del fango. Puso mis pies sobre suelo firme y a medida que yo caminaba, me estabilizó.” Salmo 40:1-2 NTV

 

Es difícil ser paciente cuando realmente queremos algo. El orgullo exige tener las cosas ya mismo, pero la humildad ve sabiamente el valor de la espera. Cuando apresuramos los planes de Dios o hacemos las cosas a nuestra manera, terminamos derrotados, pero esperando en Él la victoria se a alineado a nuestro favor. No debemos dejar que las circunstancias nos tienten a tomar el asunto en nuestras propias manos y resolverlas en nuestra humana sabiduría. Esperar en Dios es dejar que Él haga las cosas a su manera, reconociendo que Él quiere lo mejor para nosotros. No es fácil esperar en el Señor por eso tienes que estar convencido que esperar no es tiempo perdido, en ese espacio de espera Dios nos enseña lecciones que no hemos podido aprender de otra manera. Durante este tiempo, Él fortalece nuestra fe, e incluso puede cambiar nuestras circunstancias. Su propósito es mantenernos en sintonía con Él, mientras nos va preparando para recibir las respuestas que necesitamos. Lo que nos enseña David aquí es que, en los momentos más difíciles de su vida, nunca perdió su confianza en Dios, se aferró a Él, a sus promesas y a su misericordia y pacientemente espero a que Dios lo ayudará y vaya que Dios no le falló. ¡A su debido tiempo Dios traerá respuesta a tu necesidad!

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio