¡Shalom!
"Como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos" S. Mateo 20:28
Servir a Dios es un privilegio y además Él recompensa a aquél que le teme y le sirve de corazón. Sabemos que Dios galardona a quienes buscan al Señor diligentemente, es decir, Dios tiene recompensa para aquellos que le temen y le sirven de corazón. En Lucas 10:25-37 se encuentra la parábola del buen Samaritano y hubo algo sorprendente en el corazón de este hombre que le movió a SERVIR al judío que había sido asaltado y tirado junto al camino: "Tuvo misericordia" y misericordia es el "amor inmerecido en acción", es decir, es "un amor demostrativo". Esta parábola, entre muchas enseñanzas, no deja lo siguiente:
"Hoy el Señor nos da la oportunidad de servir"
Con aprecio y cariño
Su hermano y amigo: Cali Gayoso
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio