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“Muchas son, Señor mi Dios, las maravillas que tú has hecho. No es posible enumerar tus bondades en favor nuestro. Si quisiera anunciarlas y proclamarlas, serían más de lo que puedo contar.” Salmos 40:5 NVI
En la vida vas a enfrentar momentos muy agobiantes pero que NO deben poner en duda el gran amor de Dios por ti, por eso NUNCA te des por vencido sino mantén la convicción que Dios está de tu lado, si lo haces, entonces no tendrás problemas en creer: “…que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien…” Romanos 8:28
Una de las armas del enemigo que mina y corroe tu convicción por el Señor es la intimidación y el temor que paraliza tu fe, tu esperanza y te muestra un panorama sombrío e inestable para hacerte caer en la desesperación, en la frustración, en el “no saber qué hacer”. No permitas que nada te intimide.
Si el temor te paraliza entonces no podrás llegar a tu meta, a lo que te has propuesto, eso quiere el enemigo, que fracases. Un día Jesús estaba yendo a la casa de Jairo, por petición de este para sanar a su hija enferma, pero en el camino una mujer con flujo de sangre tocó el manto de Jesús y fue sanada, este milagro detuvo la ida de Jesús a la casa de Jairo. Es seguro que este hombre estaba desesperado porque quería llegar lo más pronto posible a su casa por su hija enferma. En eso recibe una noticia que nadie quiere escuchar: “tu hija ha muerto; no molestes más al maestro”, ponte un momentito en el lugar de este padre, todo lo que sintió, Jesús que conocía todo lo que pasaba se le acercó y le dijo “No temas; cree solamente, y será salva”. Era su realidad frente a la Palabra del Señor, o se quedaba con la muerte de su hija o creía en la vida que le ofrecía el Señor, al final su hija se levantó. Una vez más el Señor triunfó.
Nunca te rindas al desaliento o la desesperación, no importa con qué obstáculos te enfrentes. Hay nuevas oportunidades en este día y nuevos senderos que se abrirán para ti. Pero recuerda que el fundamento para cambiar tu lamento en gozo, está en poner tu confianza en el Señor Jesús y saber que solo Él te puede llevar al lugar correcto y en el tiempo correcto.
¡Si te das por vencido, habrás perdido con facilidad todo lo ganado!
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio