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“Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar”. Lc. 13:10-11.
Esta mujer “tenía espíritu de enfermedad” que la mantenía físicamente encorvada, es decir no podía enderezarse completamente, y esto afectaba su vida conyugal, familiar, social y espiritual estaba afectada por su estado físico, pues para muchos estaba bajo maldición o en pecado oculto.
La figura encorvada representa las diferentes cargas que se lleva cada día como: enfermedad, preocupación, fracaso, resentimiento, incomprensión, crisis familiar, laboral etc. Esta carga es tan pesada que no te permite caminar y avanzar con normalidad y que al no entregarlas a Dios producen fatiga y desgaste.
La condición y estado físico de esta mujer no fue indiferente para Jesús, porque “Cuando Jesús la vio la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios”, Lc. 13:12-13. Jesús siempre obra a nuestro favor. Observemos todo lo que Jesús hizo por ella: “la vio”, “la llamó”, “le habló" y “la tocó”.
Quizá ella no era importante para los hombres, pero Jesús la VIO; quizá nadie la tenía en cuenta, pero Jesús la LLAMÓ; tal vez pocos le hablaban, pero Jesús le HABLÓ, era seguro que no podían abrazarla, pero Jesús la TOCÓ, poniendo la mano sobre ella.
Jesús quiere que levantes tu cabeza. El texto nos dice que: “y ella se enderezó y glorificaba a Dios”; por dieciocho años sus ojos miraron al suelo, su autoestima estaba en lo más bajo, su aflicción pesaba mucho, pero “se enderezó”, esta palabra de Jesús sanó, liberó y restauró a esta mujer completamente.
Cristo sigue siendo el mismo, y quiere levantar tu cabeza hoy. No es tiempo de andar con la cabeza abajo por el peso de los diferentes problemas que estás enfrentando, puedo decirte que Jesús tiene el poder para ayudarte a salir de cada situación difícil. ¡Créelo!
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio