¡Shalom!


Tengamos la convicción, la confianza y la fe de que el Dios Altísimo, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob y Dios nuestro, está con nosotros y pelea nuestras batallas.

“En ti, oh Jehová, he confiado; no sea yo confundido jamás; Líbrame en tu justicia. Inclina a mí tu oído, líbrame pronto; Sé tú mi roca fuerte, y fortaleza para salvarme. Porque tú eres mi roca y mi castillo; Por tu nombre me guiarás y me encaminarás. Sácame de la red que han escondido para mí, Pues tú eres mi refugio.”
Salmo 31:1-4

Cuando pasamos diferentes pruebas o desiertos en nuestras vidas, solemos tener diferentes reacciones:

  • Algunos tienden a deprimirse trayendo como resultado ese sentimiento de tristeza y abatimiento emocional a tal punto de no querer vivir.
     
  • Otros caen en un desánimo alarmante de tal forma que anulan su voluntad de querer avanzar y cumplir con las responsabilidades del día día.
     
  • También hay los que sienten temor e inseguridad de no saber como terminará ese desierto que está atravesando.
     
  • Otros, ya no tiene ni fuerzas para clamar a Dios, ni mucho menos ir a su Palabra.
     
  • Pero hay cristianos que en esos momentos de desierto claman a Dios y buscan consuelo y dirección en la Palabra y en Su Presencia.

David nos da una gran enseñanza cuando estamos pasando por momentos de prueba o tierra árida. Para algunos puede ser muy fácil reconocer a Dios cuando todo va bien o por lo menos la situación está controlada, ¿Pero clamar en pleno desierto o tierra árida donde falta agua? solamente lo hacen los  valientes que confían en Dios y tienen la convicción que en pleno desierto verán su Gloria.

David dice: "En ti oh Jehová he confiado” “Se TÚ mi roca fuerte y fortaleza”, esto equivale a descansar en el Señor. David sabía y estaba convencido que pronto su situación cambiaría favorablemente. Nada es imposible para Dios frente a cualquier imposibilidad humana. Recuerda: toda imposibilidad está en nosotros cuando medimos a Dios con las limitaciones de nuestra incredulidad

Enfrentemos los desafíos que tenemos por delante en este día con la convicción, la confianza y la fe de que el Dios Altísimo, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob y Dios nuestro, está con nosotros todos los días de nuestra vida y pelea nuestras batallas.

¡Dios bendiga tu vida, tu salida y tu entrada por dondequiera que vayas en este día!

Los amamos
Hernando y Mary Aparicio
Pastores: Iglesia del Nazareno Avivamiento y Fuego

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio