Seguro que en algún momento de nuestra vida hemos tenido la oportunidad de alentar o animar a otros y hemos visto como Dios nos ha usado trayendo una palabra oportuna a esas vidas necesitadas. Pero cuando nosotros estamos desalentados, desanimados, desconsolados, tristes abatidos y no hay quien nos ayude humanamente, ¿como salimos de esta situación?.
Quizá en el presente han venido sentimientos de abandono, de confusión y tu interior ha entrado en una crisis y tu alma se siente abatida y turbada producto de una mala noticia acerca de tu salud, o porque te juzgaron injustamente, una pérdida inesperada, por metas que no has alcanzado, o por cosas a las cuales no sabes como darle solución.
Déjame decirte que la mejor manera de que tú te levantes y salgas de ese estado en el cual has caído, es tu clamor a Dios, definitivamente no hay otra alternativa, dice el salmista: “Este pobre clamó, y le oyó Jehová, Y lo libró de todas sus angustias.” Salmo 34:6
Lo importante no es si caíste en ese estado, lo que realmente interesa es a quien acudes. Muchas personas están desconsoladas y abatidas pero se consuelan con situaciones pasajeras como: reunirse con los amigos, ir al cine, dar un paseo, salir para relajarse un poco, todo esto no está mal, pero no cambia realmente el estado de una alma atribulada. Por ello hermano, en este momento te invito a que le hables a tu alma como lo hizo el rey David, y le preguntes: “¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.”Salmo 42:5.
Recuérdale a tu alma: “QUE TU SALVACION VIENE DEL SEÑOR Y POR LO TANTO VAS A ESPERAR EN ÉL”.
Aunque tengas miles de razones para sentirte totalmente abatido, debes CONFIAR EN EL SEÑOR. Él no desampara a ninguno de los suyos, Él te ama y eso eso es más que suficiente para descansar en Él. Si hasta este momento has estado preso o esclavo de desalientos, aflicciones, confusiones, desánimos e incertidumbre, entonces es tiempo de decir: “¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza, y todavía lo alabaré. ” Salmo 42:11 NVI
Dile en esta mañana gloriosa: ¡Señor, hoy tengo la esperanza que tu amor, tu gracia y misericordia será manifiesta una vez en mi vida y voy a descansar en ti”

Los amamos
Hernando y Mary Aparicio
Pastores: Iglesia del Nazareno Avivamiento y Fuego
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio