Todos las personas, de una u otra manera, siempre estamos enfrentando por lo menos una situación que es motivo de preocupación, ya sea problemas con la familia, en el trabajo o la falta del mismo, alguna enfermedad, o tal vez escasez económica, nuestras luchas interiores, nuestros sueños y anhelos aún no cumplidos, deudas, relaciones amicales rotas, falta de perdón, problemas con tu cónyuge, hijos, ministerio y tantas cosas que podría ser interminable la lista de cargas que podemos llevar sobre nosotros. Estas preocupaciones, definitivamente, se convierten en cargas muy pesadas que tenemos que llevarlas cada día, según sea el caso, y si no sabemos como enfrentarlas y que hacer con ellas nos va generar afán, ansiedad, pensamientos no adecuados, estrés etc. La Palabra de hoy nos enseña que hacer con nuestras pesadas cargas, definitivamente, no quisiéramos tener cargas que nos dobleguen pero eso no es lo que nos dice el Señor, sino que ECHEMOS SOBRE ÉL NUESTRAS CARGAS.
Echar, es dejar caer algo en un determinado lugar, también el sentido de echar es soltar, abandonar, dejar caer con fuerza algo muy pesado. Para echar nuestras cargas al Señor necesitamos creer que Él nos quiere ayudar. Seguro que como seres humanos nos afecta las cargas diversas que llevamos a cuestas, pero gracias a Dios que no estamos solos para transitar esta vida con tanta carga pesada y Él mismo se OFRECE AYUDARNOS CON NUESTRAS PROPIAS CARGAS.
Cuando echamos nuestras cargas sobre El Señor, El no solamente las toma sino que también nos sostiene, no permite que caigamos desfallecidos por nuestra debilidad y estar sin fuerzas. No sigamos un día más caminando en nuestras propias fuerzas con cualquier carga que tengamos, sea grande o sea pequeña El Señor nos dice que la echemos sobre Él, recibamos el sustento de Dios que nos sostiene con su mano poderosa, que no permite que caigamos y seamos consumidos por la tristeza, el dolor, la debilidad y la impotencia. Soltar la carga en Dios es también una declaración de amor, confianza, sabiduría y dependencia de nuestro Señor
¿Estás llevando pesadas cargas sobre tus hombros? Hoy el Señor te dice una vez más ¡ECHA SOBRE MI TUS CARGA, YO TE SOSTENDRÉ!

Los amamos
Hernando y Mary Aparicio
Pastores: Iglesia del Nazareno Avivamiento y Fuego.
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio