¿Quieres leer con música?
Dale Play
“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.” 2 Corintios 1:3-4
Hoy no es un día cualquiera, tampoco lo fue ayer, ni lo será mañana, hoy es un día único y hay que vivirlo como tal, es casi seguro que las diferentes experiencias que ya empezamos a vivir hoy traerán como resultado, alegrías o tristezas, esto es inevitable. Dependiendo de tu Fe y Esperanza determinará hoy día tu estado de ánimo y tu accionar. Tú convicción de quién es Dios para ti, traerá descanso y tranquilidad hasta el final de tus días.
Recuerda que Dios ES UN PADRE ante todo y su presencia está asegurada en cada experiencia que te toque vivir. En lo natural los que somos padres, SIEMPRE vamos a estar en las buenas y en las malas con nuestros hijos, extendiéndoles la mano en cualquier circunstancia difícil que estén atravesando, al margen de si se portan bien o mal. ¿Cuánto más nuestro PADRE CELESTIAL no hará por nosotros, sus hijos? ¿En algún momento de tu vida has pensado o sentido que a TU PADRE CELESTIAL no le interesas? ¿O tal vez te sientes así hoy? ¿Qué te hace pensar que Él es indiferente contigo? Seguro que puedes tener algunos o muchos argumentos valederos para sentirte así, pero para Dios, TU PADRE, NO, porque su amor es perfecto, su misericordia, su gracia y su ayuda también.
NUESTRO PADRE te seguirá amando, aun cuando no lo merezcas. Alguien dijo: “Sin sueños una persona NO es nada”, pero yo digo: “Sin el AMOR DE NUESTRO PADRE no somos nada”. Si un día dejaste ALGO por Él, prepárate para recibir TODO de Él. ¡Como estuvo contigo ayer, también está hoy y estará mañana, es decir su presencia está asegurada! ¡Esto sí que es glorioso!
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio