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"Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra" Colosenses 3:2
Cada día necesitamos poner nuestra mirada en el Señor y poner por obra su Palabra. Nuestro corazón tiene que ser guardado de todo resentimiento y raíz de amargura. Poner nuestra mirada en el Señor, también nos permite ver lo que humanamente no podemos ver. Necesitamos ver lo que Dios ve y tener la convicción que Dios siempre está obrando a nuestro favor. Con tantas cosas por hacer en el día, fácilmente nos desenfocamos del Señor y pronto la preocupación, el afán y la ansiedad se hacen presentes y como consecuencia dejamos de ver y reconocer que Su Presencia nos ayuda y nos protege.
Tú, no puedes saber lo que realmente está sucediendo a tu favor en lo espiritual si estás enfocado solamente en las cosas naturales. Todo lo que estás viviendo hoy es lo que está pasando en el ámbito terrenal, esto nadie lo puede negar. En la Biblia, hay una historia del Profeta Eliseo y su siervo que se encuentra en 2 Reyes 6. Un día ellos se levantaron una mañana y vieron que durante la noche habían sido rodeados por el ejército sirio con caballos y carruajes listos para atacarlos y someterlos, el siervo de Eliseo no podía ver humanamente una salida para escapar de dicha situación y lleno de pánico, exclamó ¡Oh señor! ¿Qué vamos a hacer ahora? entonces Eliseo le contestó: "No tengas miedo, hay más de nuestro lado que del lado de ellos". Los ojos naturales del siervo de Eliseo NO podían ver lo que su señor si estaba viendo, entonces Eliseo oró: "Oh Señor, abre los ojos de mi siervo para que vea", entonces sus ojos naturales fueron abiertos y empezó a ver lo que siempre estuvo allí en el mundo espiritual: Un ejército celestial de caballos y carros de fuego. Pon atención a lo siguiente: "A pesar de que en lo natural parecía como que Eliseo y su siervo estaban solos a merced del enemigo, la realidad era que un ejército de ángeles y carros de fuego había sido enviado por Dios para pelear la batalla. Este ejército no apareció cuando los ojos del siervo de Eliseo se abrieron, este ejército Celestial había estado ahí todo el tiempo, esperando para acabar con el ejército sirio.
Esta situación no ha cambiado al día de hoy, Dios sigue siendo el mismo ayer, hoy y por la eternidad, Él está listo para pelear nuestras batallas. Dice la Palabra: "El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, Y los defiende. Salmos 34:7
Nunca estamos solos, aun cuando pareciera que sí, una cosa es "parecer" y otra cosa es "ser" y la realidad es que el ÚNICO DIOS a quien servimos NUNCA nos ha dejado ni nos dejará. ¡Algo glorioso está sucediendo HOY a tu favor! ¡Si lo estás viendo es porque estás creyendo!
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio