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"En mi angustia clamaré a ti y tú me responderás" Jonás 2:1-2”
Desde que el hombre le falló a Dios en el huerto, todo cambió, porque la tristeza y el dolor se hicieron presentes ¿Te imaginas a Adán y Eva saliendo del huerto por orden de Dios debido a la desobediencia? Sus corazones estaban destrozados, y un tiempo después, ¿cómo se sentirían ellos al saber que su hijo Caín mató a Abel su hermano? Desde ese tiempo, pasando por los patriarcas, los profetas, apóstoles hasta el día de hoy esta situación no ha cambiado y no cambiará en cuanto a estas experiencias dolorosas por diversos motivos.
Muchas veces las situaciones mismas de la vida te llevan a reconocer que no tienes otra alternativa más que clamar a Dios, y esto se da cuando humanamente lo has intentado todo y no has visto nada a tu favor. ¿A dónde vas o a quién acudes cuando te sientes triste y angustiado? ¿Qué haces cuando te sientes así? ¿Será que ya no quieres avanzar? ¿Será que caes en depresión? Los grandes hombres de Dios nos enseñan el camino para encontrar "descanso" ante tanta carga emocional debido a diferentes situaciones que nos pasan. ¿Sabes que necesitamos el "descanso", el "reposo de Dios" ahora más que nunca? ¿Sabes que el descanso en Dios trae nuevas fuerzas para enfrentar lo que nos pasa? Te comparto la experiencia del Rey David que nos enseña el camino a seguir. "En mi desesperación oré, y el Señor me escuchó; me salvó de todas mis dificultades. Prueben y vean que el Señor es bueno; ¡qué alegría para los que se refugian en él! El Señor oye a los suyos cuando claman a él por ayuda; los rescata de todas sus dificultades." Salmos 34:6,8,17 NTV.
¡Tu confianza en Dios, harán de tus días los más bendecidos!
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio