¿Quieres leer con música?

Dale Play

¡Shalom!


Recuerda que los buenos deseos puestos en Dios, se hacen realidad

El deseo es algo que todos tenemos, no importa si sean buenos o malos, deseos al fin. Deseo es un ferviente anhelo, una necesidad, un pedido, un clamor; el deseo son ganas, es algo que quiero hacer, tener o lograr. La biblia habla del "deseo de tu corazón" porque el corazón es lo profundo del alma, el corazón es el centro de operaciones de la voluntad donde entretejemos nuestras decisiones y deseos. "El deseo de los humildes oíste, oh, Jehová; Tú dispones su corazón, y haces atento tu oído". Salmo 10:17

El buen deseo tiene mucho que ver con nuestro propósito en la vida, con nuestro servicio a Dios y con nuestro lugar asignado. ¿Qué buenos deseos tienes en relación a tu familia, prójimo, trabajo, empresa, ministerio o en el Reino de Dios? Estoy convencido que los buenos deseos están ligados a tus sueños. "El deseo cumplido regocija el alma; Pero apartarse del mal es abominación a los necios". Proverbios 13:19.  

Nunca te olvides:  Para que TODOS tus deseos sean buenos, definitivamente, tienes que estar dependiendo de Dios, no puede haber buenos deseos para ti ni los demás si tu corazón está alejado de Dios. Te pregunto en este día ¿Cuáles son tus buenos deseos ligados a tus sueños? ¿Los has puesto en las manos de Dios? ¿Estás convencido que Dios cerrará algunas puertas que no tienen nada que ver con tus buenos deseos y abrirá otras para que veas los anhelos de tu corazón? Nunca te olvides la clave: “dependencia del Señor” “Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.” S. Juan 15:4

¡Será siempre mi oración que El Señor te permita ver hoy y siempre los buenos deseos de tu corazón! "Le has concedido el deseo de su corazón, Y no le negaste la petición de sus labios". Salmo 21:2

 

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio