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¡Shalom!


Decide hoy salir de esa sensación de derrota, Dios está presto para ayudarte a avanzar

“Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente. Y mirándole Jehová, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo?” Jueces 6:12,14

 

Hay personas que piensan que para salir adelante  necesitan “tener” dinero, bienes u otras cosas materiales porque sencillamente no están convencidos de lo que realmente poseen “internamente”. La mayoría de personas siempre se quejan de las cosas que no poseen, en lugar de darle gracias a Dios por lo que ya tienen. Cuando logramos ver las cosas que Dios nos ha dado, somos capaces de ver lo que podemos lograr. La Biblia dice que sin Dios no podemos hacer nada, pero también nos dice que haremos grandes proezas en Él.

Para Gedeón, la fuerza y potencial que Dios veía en él era nada o tan pequeña que nunca lo consideró. Tú decides si tan solo ves una semilla pequeña o el potencial que ella posee. ¿Qué ves en una semilla, un fruto o un árbol? Seguro que un árbol, pero también puedes ver un bosque, porque de la misma semilla va a salir todo. Las cosas son tan pequeñas o poderosas como decidas verlas. ¿Qué crees que Dios ha puesto en ti?

En Abraham y Sara, Dios vio una gran descendencia, por eso le dijo que su descendencia sería como las estrellas y la arena del mar, es decir incontables, pero ellos miraron inicialmente su vejez y la esterilidad ¿Que ves en ti? ¿El fracaso o el éxito? ¿La derrota o la conquista que Dios ya te ha entregado? ¿Ves solamente lo imposible o lo posible que Dios hace? Dios no te ha bendecido más porque estás esperando los recursos que Él ya te dio. Nunca te menosprecies, Dios te dio capacidad y talento para que los uses. Cuando Dios te hizo, puso en ti cualidades y virtudes para salir adelante. Recuerda que sin Dios no podemos hacer nada. Muchas personas que viven mal espiritualmente, en derrota, y desesperación están esperando que otros “solamente” los ayuden, que alguien los saque adelante dejando a Dios en segundo plano. Cuando empieces a considerar y creer lo que Dios quiere hacer contigo y hasta donde te quiere llevar, ese día cambiará todo, porque entonces estarás decidido a levantarte y empezar de nuevo otra vez. ¡Será hoy tu nuevo empezar con la ayuda de Dios? Como siempre, tú decides.

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio