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¡Shalom!


O avanzas a conquistar lo que se te prometió o sigues dando vuelta en el desierto, tú decides.

“Porque los hijos de Israel anduvieron por el desierto cuarenta años, hasta que todos los hombres de guerra que habían salido de Egipto fueron consumidos, por cuanto no obedecieron a la voz de Jehová; por lo cual Jehová les juró que no les dejaría ver la tierra de la cual Jehová había jurado a sus padres que nos la daría, tierra que fluye leche y miel.” Josué 5:6

 

Tú jamás te vas a expandir o ensanchar, en lo que te has propuesto, si es que no estás dispuesto a tomar decisiones  de romper con aquellas acciones rutinarias o costumbres que sabemos han retrasado tu crecimiento. Y esto sucede en todas las áreas de tu vida: estudiantil, empresarial y ministerial, y si sigues en lo mismo no vas a tener resultados diferentes. En la Casa siempre se te enseñará los principios de la Palabra de Dios, estos jamás deben cambiar: La obediencia, la integridad, el caminar y dar un paso de Fe, el compromiso con el Señor, la pasión por los perdidos, el corazón perdonador, y mucho más, jamás se te dejará de enseñar, pero tienes que ponerlo en práctica para que veas la  eficacia de la Palabra y la satisfacción de ser obedientes. ¿Será, que lo diferente que estás dispuesto a hacer a partir de ahora se sostendrá con el tiempo? ¿O serán tus emociones las  que te impulsen a cambiar?, si son tus emociones, déjame decirte que no pasará mucho tiempo para que te des cuenta, y nosotros también, que otra vez estarás dando vuelta en el desierto y esto traerá como consecuencia lo siguiente:

  Pierdes tiempo

  Gastas energía

  El esfuerzo es en vano

El resultado es que no vas a ninguna parte, es decir, no has conquistado nada ni mucho menos te has expandido, dicho de otra manera, sigues en lo mismo ¡Que tristeza por el amor de Dios!

 

¿No crees que cada día que Dios te da para vivirlo es para que crezcas y que tu mañana siempre debe ser mejor que el ayer? No permitas que pase un solo día sin que pongas en práctica lo aprendido. O avanzas a conquistar lo prometido y destinado para ti o sigues dando vuelta en el desierto. Ya basta con quedarse con los buenos deseos y las buenas intenciones, es tiempo que tus frutos digan de la eficacia de tus decisiones que terminan en acciones ¡Tú decides!

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio