¿Quieres leer con música?
Dale Play
"Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” Filipenses 4:19
Estoy convencido que las experiencias que dejaron huellas imborrables en tu vida espiritual, son aquellas cuando Dios te hizo provisión o te dio una salida cuando no la tenías. ¿Cuántas veces has llegado al límite de tu necesidad en cualquier situación que te ha tocado vivir y "DE REPENTE" experimentaste la mano poderosa de Dios a tu favor? ¿Recuerdas por lo menos una?
Siempre hay y habrá necesidad en nuestras vidas donde solamente esperamos la "PROVISIÓN" de Dios y nada más. Y cuando hablamos de la provisión de Dios no es solamente de comida y vestido, sino de salud, de trabajo y lo que es más importante “Provisión de su Presencia” que te permite estar firme y esperar en el Señor.
Si hoy día estás esperando la provisión de Dios desesperadamente, ¿No crees que lo volverá hacer como lo hizo ayer? La naturaleza de Dios es ser Proveedor, la palabra “proveer” significa, “preparar, reunir lo necesario para un fin, suministrar o facilitar, tramitar, resolver, dar salida a una necesidad” Ahora si lo aplicamos espiritualmente diremos: "Jehová nos prepara, Jehová reúne lo que necesitamos para un fin, Jehová nos suministra, Jehová nos facilita, Jehová nos tramita, Jehová nos resuelve, Jehová da salida para nuestra necesidad. ¡Gloria a Dios que hace todo esto y más por ti y por mí! Jesús les dijo a sus discípulos y nos dice a nosotros a través de su palabra, que no debemos angustiarnos por nada ya que nuestro Padre sabe nuestras necesidades y las suplirá.
"Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten” Mateo 6:33 NTV
Nos toca CONFIAR MAS QUE NUNCA en esta Palabra, especialmente en tiempos de necesidad física, emocional, económica y espiritual, sabiendo que nuestro Padre NO PERMITIRÁ que pasemos necesidad más allá de lo que podemos soportar, siempre y cuando pongamos nuestra confianza en Él, no dejando que las circunstancias difíciles ahoguen nuestra fe.
"En cuanto a mí, busco la ayuda del Señor. Espero confiadamente que Dios me salve, y con seguridad mi Dios me oirá" Miqueas 7:7 NTV
Con aprecio y amor.
Hernando y Mary Aparicio