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¡Shalom!


Recuerda que Dios está siempre disponible para ti, acercarte a Él con toda confianza.

“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” Hebreos 4:16

 

Una de las grandes barreras para que te acerques a Dios confiadamente es la desconfianza ¿Y por qué la desconfianza?

Porque a veces crees que Dios no te ha perdonado algún pecado por la gravedad de los hechos.

Porque muchas veces tus peticiones hasta el momento no han sido contestadas.

Porque te cuesta pedir a Dios a quién no ves.

Porque inconscientemente puedes estar resentido con Dios por lo que te está pasando y piensas que Él es el culpable.

Podemos seguir enumerando muchas más razones del porqué hay  desconfianza en el corazón del hombre para acercarse a Dios. Pero todo esto puede ser superado cuando comprendas que “como hijo” de Dios tienes el DERECHO de acercarte a Él en cualquier momento de tu vida y bajo cualquier circunstancia. Hay dos armas que usa siempre el enemigo y le da excelentes resultados: La “Culpa” y la “Baja autoestima espiritual”, él te hace sentir culpable delante de Dios y eso trae como consecuencia, vergüenza y desconfianza cuando te acercas a Él en oración; y la baja autoestima espiritual que te hace sentir “un pobrecito” “que no eres nadie para que Él se fije en ti” “que no eres digno de nada”.

 

Pon atención lo que dice la Palabra «Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro» (Hebreos 4:16). La palabra “gracia” significa que el Señor “nos dará lo que no nos merecemos si estamos lo suficientemente confiados para pedírselo”. Dios está dispuesto a hacer más de lo que podemos pedir o entender. Así que, necesitamos ejercitar nuestra fe y beneficiarnos de todo lo que Él puede hacer si se lo pedimos confiadamente. Cuando comprendas que tienes el privilegio de hablar con el Señor y que Él escucha cada palabra tuya, entonces podrás acercarte a Él con toda confianza.

Con aprecio y amor.  
Hernando y Mary Aparicio